A veces nos repetimos, a veces no podemos evitar volver a sorprendernos cuestionándonos lo efímera que es la vida, en concreto, la amistad.
Es por eso que cada vez matizamos más nuestra respuesta, nuestra reflexión sobre la gran pregunta ¿quiénes son mis amigos?
Pero quizá la pregunta está mal enfocada y no nos damos cuenta, quizá la pregunta que mejor contesta a todas las demás es ¿Quién soy?
Porque cambiamos. Cambiamos porque nos damos cuenta de que ya no queremos ser quienes somos y no queremos sentir de la misma manera. Cambiamos inevitablemente, y esperamos que nuestras amistades lo hagan con nosotros.
Pero eso no siempre ocurre así.
Por eso pienso que cuando perdemos un amigo tan solo significa que hemos cambiado, y que él aún no, o que quizá ya cambió hace tiempo y eres tú el que todavía no lo ha hecho, que nuestra forma de entender la vida o nuestra manera de querernos ya no es la misma, y tan solo si esa amistad es sólida sabrá esperar a que volváis a estar en el mismo punto, quizá, para retomarla por donde la dejasteis.
Gracias a los que me cogen de la mano en cada cambio y a los que me encuentro en cada uno de ellos, a los demás, os espero en la próxima parada ;)
No hay comentarios:
Publicar un comentario