La verdad es que no sabría definir exactamente lo que es una catástrofe no natural, pero sé que lo que se aproxima es una de ellas.
Lo sé porque llevo 5 años estudiando una licenciatura que el máximo fruto que me dará a corto, o no tan corto, plazo es media línea en el currículum. Porque la ilusión de mi vida es ser profesora desde que tengo uso de razón y a día de hoy mi futuro, como el de miles de personas preparadas, no puede estar más en el aire. Porque están echando a la calle a profesionales competentes, que estarán, como es normal, delante de mí en las listas para volver a entrar, listas que todavía ni se huelen. Plazas que no existen porque las sustituciones las llevan a cabo los funcionarios fijos cobrando el mismo sueldo, y si no les parece bien a la calle, que los recortes en educación son prioritarios.
Lo sé porque nunca he tenido tanto miedo, miedo a lo que hay, miedo a lo que vendrá.
Lo sé porque me están exigiendo en un máster de profesorado que prepare una programación didáctica que muchos "profesionales" que están ejerciendo no saben ni preparar, cuando ellos son los que están dando clase y cuando a lo mejor yo no las doy en 10 años.
Lo sé porque somos la generación mejor preparada, y la más parada.
Como en todas las catástrofes esperamos siempre que no nos toque a nosotros lo peor, poder agarrarnos en el último momento a ese tronco que aparece de la nada para salvar la vida.
Pero me niego a esperar a que ese tronco aparezca como un milagro, así que no sé el resto del mundo, pero yo voy a empezar a plantar árboles.
Cuánta razón tienes, Accidentally. Por desgracia es lo que nos toca vivir. La pregunta es si, pudiendo hacer algo al respecto, lo haremos. No podemos consentir que hagan con nuestro futuro lo que están haciendo, y aunque parezca difícil, el único camino es la acción. Ánimo y a seguir formándote, que verás como surge alguna oportunidad donde menos te la esperas.
ResponderEliminar